Rodéate de personas con buena vibra que sumen a tu vida y tú también suma a la de ellas…

Cada final de año, muchos hacen sus resoluciones para el año que esta por comenzar, algunos hasta se las plantean inconscientemente, y habrá quienes no hacen nada.

Quiero sugerirles una resolución para este 2015. Les propongo que este año examinen a las personas que les rodean. Piensen en quiénes y cómo son, si son conflictivas o son amorosas, si los apoyan en sus objetivos o simplemente impiden que los logren, si los critican negativamente todo el tiempo, o les dan apoyo y consejo para que puedan recuperar su optimismo y seguir adelante.
La gente que nos rodea puede influenciar nuestro estado de animo, nuestras emociones e invadir nuestro campo energético haciéndonos sentir bien o mal. Hay quienes levantan nuestro animo, ríen con nosotros y alegran nuestros días, y otros que nos hacen sentir enojados, nos aplastan y drenan nuestra energía con sus criticas, quejas y malos tratos.
Una vez que logres identificar a aquellos que alimentan tu energía y a quienes la drenan, toma en cuenta lo siguiente:
Cada cual vive su propia película en la cual es protagonista. Cada cual afronta su propia odisea viviendo su vida y resolviendo sus conflictos, penurias y necesidades personales.
Las demás personas sólo somos figurantes en esa película que cada cual hace de su vida, o a lo sumo personajes secundarios. Si alguien te insulta por la calle, con casi toda seguridad no tiene nada o muy poco que ver contigo; es simplemente su reacción a algo que está pasando fuera (un mal día con su pareja o en el trabajo, una discusión con su hija), o quizá algo que esta sucediendo en su interior (preocupaciones, ansiedad, frustración, impaciencia, una gastritis o un dolor de cabeza).
La impaciencia o las exigencias de tu pareja, de la vecina, la critica mal intencionada de un amigo, los malos modos de la cajera del supermercado, las críticas de tu hijo, nada de eso es personal. Cada cual está reaccionando a su propia película.
Sin embargo, algunas personas no logran ser conscientes de que son presas de emociones negativas: la envidia, la ira, la rabia, la frustración, etc. se apoderan de ellas y terminan volviéndose personas tóxicas que crean conflicto donde quiera que van.
En nuestra vida diaria no podemos evitar encontrarnos con este tipo de personas; ellas, o las relaciones que mantenemos con ellas, no son emocionalmente saludables.
Aléjate de aquellos que siempre encuentran un motivo de crítica, te manipulan o te hacen sentir mal. Estas personas son tóxicas y te llenan de malestar; no sólo pueden hacer tu vida desdichada, también pueden destruir tus sueños e impedir que logres tus metas.
Para romper lazos con estas personas tóxicas puedes hacerles saber que no vas a tolerarlo más y cortar limpia y sanamente o simplemente distánciate. La persona más mal intencionada, consciente o inconscientemente, se aburre cuando su objetivo deja de responder y buscará a alguien más a quien intoxicar.
Rodéate de personas con buena vibra que sumen a tu vida y tú también suma a la de ellas, porque esas son las relaciones que van a tener un significado importante. Las personas que vibran a unos niveles similares se unen y los que vibran a niveles diferentes al cabo del tiempo acaban separándose. El refrán que dice “Dime con quién andas y te diré quién eres” es una lección de vida. Si eres una persona optimista, alegre y feliz y en tu entorno las personas que se relacionan contigo son amargadas, pesimistas y siempre están enfadadas, es muy probable que tú acabes así. Por lo tanto, si quieres ser una persona de éxito rodéate de gente exitosa, esto no garantiza el éxito en sí, pero las probabilidades de conseguirlo son mucho mayores.

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